Cuando un edificio nuevo en Argentina cumple cinco años, la fachada empieza a mostrar su estado real — fisuras en el revoque, manchas de humedad por puentes térmicos, sellados de ventanas que ya no sellan nada y pintura que se descascara donde da el sol de la tarde. Nosotros documentamos cada centímetro.
Los edificios en el clima argentino presentan patrones de deterioro específicos que se vuelven visibles entre los cinco y diez años posteriores a la construcción. La detección temprana evita que el daño estructural se agrave.
Las fisuras capilares y estructurales en el revoque exterior permiten la infiltración de agua, acelerando el deterioro de la mampostería subyacente y las armaduras.
Las manchas de humedad que aparecen en elementos estructurales — columnas, vigas, losas — señalan puentes térmicos donde se forma condensación de manera sostenida dentro de la pared.
Los sellados de silicona y poliuretano alrededor de los marcos de ventanas se degradan con la exposición UV y los ciclos térmicos, generando vías directas de infiltración de agua.
La pintura que se descascara en fachadas expuestas al sol indica humedad atrapada bajo la película de pintura, frecuentemente originada en una preparación insuficiente de la superficie durante la construcción.
Un proceso estructurado en tres fases garantiza que cada metro cuadrado de fachada quede documentado y cada hallazgo se contextualice dentro de un plan de reparación claro.
Nuestro equipo despliega silletas certificadas en edificios de hasta 25 pisos. Esto le da a los técnicos contacto físico directo con la fachada en cada nivel — sin estimaciones por drone ni binoculares desde la vereda. La silleta recorre sistemáticamente cada elevación en franjas verticales superpuestas.
Cada anomalía — fisura, mancha, junta fallada, azulejo desprendido, pintura delaminada — se fotografía, mide y georreferencia en un plano de elevación de fachada. El resultado es un mapa fotográfico completo del estado de la fachada, organizado por tipo y gravedad de patología.
El informe de inspección distingue claramente entre reparaciones estructurales urgentes que requieren intervención inmediata y correcciones estéticas que pueden programarse. Cada ítem incluye una especificación de reparación y estimación de costo, brindando a los administradores un plan de mantenimiento claro y accionable.
La inspección visual remota desde la calle pasa por alto la mayoría de las patologías de fachada. Las fisuras menores a 0,3 mm, los sellados fallados, la delaminación incipiente y la eflorescencia inducida por humedad solo son detectables a distancia de brazo.
El servicio está diseñado para edificios residenciales y comerciales de entre 3 y 25 pisos. Es especialmente relevante para edificios de entre 5 y 20 años de antigüedad, cuando las patologías de fachada suelen hacerse visibles, aunque edificios de cualquier antigüedad con deterioro observable pueden beneficiarse de una inspección sistemática.
La duración depende de la altura del edificio, la superficie de fachada y la cantidad de elevaciones a inspeccionar. Un edificio de mediana altura típico (10 a 15 pisos) con dos o tres fachadas generalmente requiere entre dos y cuatro días hábiles de operación de silleta. El informe escrito con mapeo fotográfico se entrega dentro de los cinco días hábiles posteriores a la finalización del trabajo de campo.
El informe incluye: un plano de elevación de fachada con todas las patologías mapeadas y referenciadas; un catálogo fotográfico de cada hallazgo con ubicación, dimensiones y clasificación; un cronograma de reparaciones priorizado que distingue las intervenciones estructurales urgentes del mantenimiento estético programado; y una estimación de costos detallada por categoría de reparación. El documento está formateado para su uso por administradores de edificios, propietarios y contratistas.
Las operaciones de silleta se realizan únicamente desde la azotea y el exterior. No se requiere que los residentes brinden acceso a las unidades individuales. Coordinamos con la administración del edificio para notificar a los residentes con anticipación sobre el movimiento de la silleta frente a su elevación. Los trabajos se realizan en horario laboral habitual.
Las reparaciones urgentes son aquellas en las que la inacción representa un riesgo para la integridad estructural, la seguridad pública o un daño acelerado por infiltración de agua. Incluyen secciones de revoque desprendidas, infiltración activa en elementos estructurales y sellados fallados en juntas de dilatación. Las reparaciones estéticas — como retoques menores de pintura o manchas superficiales sin infiltración activa — pueden incorporarse a un ciclo de mantenimiento planificado sin urgencia inmediata.
Dexviloq brinda la inspección técnica, el mapeo de patologías y el presupuesto de reparación como un servicio independiente. El informe de inspección está redactado para ser utilizado por cualquier contratista calificado y no requiere contratarnos para los trabajos de reparación posteriores. Esta separación garantiza que los hallazgos de la inspección sean objetivos e imparciales.
Describí tu edificio y te explicamos el alcance y el proceso para tu caso específico.